Mecanismos antitumorales del ejercicio

Un estudio publicado en la revista Cell ha descubierto algunos de los mecanismos por los cuales el ejercicio puede atenuar el crecimiento tumoral.
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Cuando realizamos ejercicio se liberan a la sangre una serie de hormonas y miocinas que tienen efectos anti-proliferativos y anti-inflamatorios que ayudan a reducir el riesgo de tener cáncer. En diversos estudios recientes se ha analizado la capacidad que tiene el ejercicio de modular el ambiente tumoral en pacientes, reduciendo la hipoxia, los niveles de lactato intratumoral y aumentando el flujo sanguíneo al tumor, lo que ayudaría a mejorar la movilización de células inmunitarias.

Un estudio1 publicado en la revista Cell en el que participó la investigadora Bente K. Pedersen evaluó la actividad antitumoral del ejercicio. Los investigadores utilizaron varios tipos de tumores y vieron cómo en los ratones que realizaban ejercicio se atenuaba el crecimiento tumoral (alrededor de un 60%) en comparación con aquellos que no se ejercitaban.

Uno de los mecanismos que podría explicar esta reducción fue el aumento de la infiltración de células NK o Natural Killer en el tumor. Estas células del sistema inmunitario tienen una gran capacidad antitumoral, lo que ayudaría a combatir la proliferación celular. Además, parece que la movilización de estas células vino mediada por un aumento de la liberación de la miocina IL-6 por el músculo y de la epinefrina por las glándulas suprarrenales.

A pesar de que son resultados prometedores y ayudarían a entender mejor los mecanismos por los cuales el ejercicio puede reducir el ambiente y crecimiento tumoral, los resultados en modelos animales no se pueden extrapolar completamente a humanos. Los modelos de inoculación tumoral usados en ratones no reflejan totalmente la fisiología del cáncer, por lo que se debe seguir investigando con el objetivo de entender cómo el ejercicio puede ejercer su actividad anticancerígena en un ambiente clínico.

Referencia:

  • Pedersen, L., Idorn, M., Olofsson, G. H., Lauenborg, B., Nookaew, I., Hansen, R. H., … & Nielsen, J. (2016). Voluntary running suppresses tumor growth through epinephrine-and IL-6-dependent NK cell mobilization and redistribution. Cell metabolism23(3), 554-562.

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