Ejercicio durante el embarazo: seguro y beneficioso para la madre y el niño

Un estudio en más de 1000 mujeres embarazadas muestra que el ejercicio no solo reduce el riesgo de complicaciones en la madre (ganancia excesiva de peso, hipertensión y diabetes gestacional), sino que además favorece que vuelvan a su peso de antes del embarazo en los 6 primeros meses tras el parto, y reduce el riesgo de macrosomía y obesidad del niño en su primer año de vida.
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El ejercicio físico es fundamental en cualquier etapa de la vida. Sin embargo, hay algunas situaciones en las que existe cierta reticencia a realizar ejercicio, o a prescribirlo en el caso del personal sanitario. Particularmente preocupante es el caso del embarazo, un periodo con una gran influencia en la salud actual y futura no solo de la madre, sino también del feto, pero en el cual las mujeres tienden a reducir drásticamente sus niveles de actividad física.

Un estudio recientemente publicado en la revista Journal of Clinical Medicine (1) por nuestro compañero Pedro L. Valenzuela junto con investigadores como María Perales y Alejandro Lucía analizó los efectos de realizar ejercicio en mujeres embarazadas. Para ello, más de mil mujeres fueron asignadas a dos grupos: uno que realizaba ejercicio supervisado tres veces a la semana desde la semana 9 hasta la 39 de embarazo, y otro grupo que no participó en ninguna intervención de ejercicio. Los investigadores analizaron diversas variables tanto durante el embarazo y el parto, como durante un periodo de seguimiento posterior de 6 años de media.

Los resultados mostraron que aquellas mujeres que habían participado en el programa de ejercicio tuvieron un menor riesgo (en torno a 40% menos que el grupo control) de una ganancia excesiva de peso durante el embarazo, así como un 50-60% menos riesgo de hipertensión y diabetes gestacional. Además, las mujeres que habían hecho ejercicio tuvieron mayor probabilidad de volver a su peso de antes del embarazo durante el periodo de seguimiento, y menor riesgo de sufrir enfermedades cardiometabólicas (e.g., tiroides, trombosis, insuficiencia venosa). Y los beneficios no se ciñeron solo a la madre, sino que los hijos de aquellas mujeres que habían realizado ejercicio durante el embarazo tuvieron 60% menos riesgo de nacer con macrosomía (peso excesivo en el parto) y 80% menos riesgo de tener sobrepeso u obesidad en el primer año de vida. Por último, es importante remarcar que el ejercicio resultó seguro tanto para la madre como para el niño, no modificando por ejemplo el riesgo de parto pretérmino o cesárea.

En resumen, estos resultados constatan que el ejercicio es seguro y beneficioso en las mujeres embarazadas, reduciendo en gran medida el riesgo de complicaciones que pueden aparecer tanto en la madre como en el hijo. Además, estos beneficios están presentes tanto en mujeres que han sido previamente activas como en aquellas que comienzan a hacer ejercicio durante el embarazo, lo que resalta aún más la necesidad de que cualquier mujer se mantenga activa durante el embarazo (si las condiciones médicas lo permiten) independientemente de su actividad previa.


Referencia:

  1. Perales M, Valenzuela PL, Barakat R, et al. Gestational Exercise and Maternal and Child Health: Effects until Delivery and at Post-Natal Follow-up. Journal of Clinical Medicine. 2020. 9, 379; doi:10.3390/jcm9020379

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Hay comentarios sobre este artículo
Comentarios en: Ejercicio durante el embarazo: seguro y beneficioso para la madre y el niño
  • Avatar
    27 enero, 2021

    Hola Pedro, tras este verano estar investigando sobre ejercicio e hipertensión gestacional. Cuando hay complicaciones por ejemplo de hipertensión el ejercicio es diferente al de una embarazada sin ninguna complicación, por ejemplo, sólo pueden hacer ejercicio si la hipertensión está regulada por el médico y no hay inestabilidad. Luego si hay preeclampsia, normalmente sólo las dejan caminar pero mi recomendación es que intenten hacer algo más, pero hay que controlar muy muy bien la proteinuria y la creatinina en analíticas cuando se desarrolla esta patología durante el embarazo, no deben de subir. En hipertensión controlada si se puede trabajar más con entrenamiento y una movilidad o yoga adaptado para mejorar la circulación y la condición física. Luego cuando hay preeclampsia me decantaría por un ejercicio más aeróbico y un poco de fuerza, junto con trabajo de rango de movimiento como yoga y todas las técnicas que abarcan el desarrollo del rango del movimiento. Son meras hipótesis y conclusiones que obtuve pero por aportar, no hay ninguna tesis detrás.

    • Pedro L. Valenzuela
      28 enero, 2021

      Hola Irene,

      Muchas gracias por tu comentario. Efectivamente, en estos artículos nos referimos a mujeres embarazadas sin contraindicaciones para realizar ejercicio. Por ejemplo, en el estudio que hicimos (el citado en esta entrada, Perales et al.) se excluyeron las mujeres con hipertensión no controlada. Lamentablemente, aunque hay mucha evidencia de que el ejercicio reduce la incidencia de preeclampsia/hipertensión gestacional en mujeres sanas, hay muchos menos estudios sobre ejercicio en mujeres embarazadas que ya presentan estas patologías. Esperamos que la evidencia al respecto crezca, pero por ahora, yo también me decantaría (tratando de ser conservador) por ejercicios aeróbicos de intensidad ligera-media y ejercicios de movilidad.

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