Prescripción de ejercicio en mujeres embarazadas ¿cómo ha evolucionado con los años?

🕐 DISPONIBLE SOLO 24 HORAS

A lo largo de la historia la prescripción de ejercicio durante el embarazo ha cambiado mucho. Desde los tiempos en los que se aconsejaba guardar reposo absoluto hasta la actualidad en la que las deportistas siguen compitiendo durante el periodo de gestación.

Comparte este artículo con quien quieras:

La atención y el cuidado durante el embarazo ha variado a lo largo de la historia. Aunque no se conocen con exactitud los orígenes de la asistencia a la mujer embarazada, un punto de inflexión lo encontramos durante la Guerra de los Boers (finales del s. XIX y principios del XX), donde se detectó un estado físico sorprendentemente bajo entre la población masculina reclutada para combatir. Surgió así la necesidad de contar con niños que crecieran saludablemente y pudieran ejercer como soldados durante la guerra o trabajar en el campo y en las fábricas, lo que fomentó la preocupación por el bienestar materno-infantil. Posteriormente, la pérdida de vidas humanas durante la Primera Guerra Mundial hizo que se prestara una atención especial a la mortalidad infantil, cobrando relevancia el periodo prenatal (1). Aunque inicialmente los cuidados prenatales estaban orientados a evitar las anormalidades en el feto, a la postre se observó que también podrían reducir el riesgo de muerte de la madre y del niño (2). 

Hoy en día, atendiendo a las sólidas evidencias científicas que existen, nadie dudaría de que el ejercicio físico debe estar presente durante el embarazo siempre que la mujer no presente ninguna complicación médica ni obstétrica para su realización. Sin embargo, esto no siempre ha sido así, y el pensamiento predominante a través del tiempo fue que el ejercicio era demasiado estresante para el cuerpo de la mujer embarazada, pudiendo poner en riesgo la evolución del feto. Las primeras pautas, respaldadas sobre todo por normas culturales y sociales más que por la literatura científica, sumado a la preocupación por la seguridad de la madre y el feto, aconsejaban a las mujeres embarazadas a guardar reposo. No es hasta finales del siglo XIX y principios del XX cuando se empiezan a publicar las primeras investigaciones sobre los efectos de la actividad física materna, atribuyéndose el menor peso del niño al nacer a mayores niveles de actividad física de la madre durante el embarazo y, a su vez, mayores pesos al nacer atribuidos al reposo materno (3). 

En 1985 el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) reconoce que el estilo de vida sedentario es un riesgo importante para la salud de la mujer embarazada y publica las primeras recomendaciones de ejercicio físico durante el embarazo (4). En el documento se respaldaba la seguridad de la mayoría de las actividades aeróbicas (aunque se señala la precaución especial para las actividades de alto impacto como correr) y se incluían restricciones en cuanto a duración (no más de 15 minutos de actividad física intensa), frecuencia cardíaca (no superior a 140 latidos/minuto) y temperatura corporal (no superior a 38°C) (4). La falta de evidencia en trabajos posteriores sobre cualquier tipo de efecto dañino para la evolución del embarazo sugirió que la actividad física materna era segura y estaba sujeta a pocas restricciones para las mujeres sin complicaciones médicas u obstétricas. Por ello, en 1994 el ACOG revisó sus pautas reflejando esta conclusión y eliminando las limitaciones sobre la frecuencia cardíaca y la duración del ejercicio (5). Sin embargo, a pesar de los diferentes beneficios encontrados para la salud de la madre y el feto en las numerosas publicaciones que evaluaron el efecto del ejercicio durante el embarazo, las posteriores actualizaciones del ACOG en 2002 y 2015 no se desviaron mucho de sus pautas iniciales un tanto conservadoras (6, 7).

Entre los beneficios con mayor evidencia se han encontrado la prevención de un exceso de peso materno que, a su vez, previene de un excesivo peso del niño–factor clave en la transmisión intergeneracional de la obesidad–, menor riesgo de desarrollar diabetes gestacional, preeclampsia, parto por cesárea, parto pretérmino o nacimiento prematuro, dolor lumbar o pélvico e incontinencia urinaria, y una mayor incidencia de parto vaginal (8, 9) (Figura 1).

Figura 1. Resumen de los beneficios más conocidos del ejercicio durante el embarazo.

El hecho de haberse constatado que el ejercicio durante el embarazo es seguro y conveniente para el feto y la madre ha llevado a muchas deportistas a seguir con los entrenamientos e incluso compitiendo durante su embarazo (a pesar de la polémica generada por Nike cuando anunció que sancionaría a las deportistas que se quedaran embarazadas rebajando sus contratos). Éste es el caso de deportistas como Alysia Montaño, mediofondista que en 2014 corrió una carrera de 800 metros durante su octavo mes de gestación, Serena Williams que ganó el Abierto de tenis de Australia estando de ocho semanas, o Skylar Diggins-Smith, estrella de la WNBA, quien reveló que había jugado embarazada durante toda la temporada anterior. Quién lo diría con unos promedios de 18 puntos y más de 6 asistencias por partido. Pero, sin duda, uno de los casos más llamativos probablemente sea el de la atleta malagueña María Luisa Baena, que durante su segundo embarazo se sometió a entrenamientos de alta intensidad, siempre bajo la supervisión del Dr. Ángel Gutiérrez y de la matrona Olga Ocón, ambos de la Universidad de Granada. Durante este periodo, la atleta llegó a correr una media maratón y varias pruebas de fondo, una de ellas de 10 kilómetros en el tercer trimestre. 

Ante el crecimiento de casos de deportistas embarazadas, el Comité Olímpico Internacional, a través 16 expertos de todo el mundo, elaboró un informe sobre los efectos del deporte recreacional y de élite durante el embarazo en el que se concluyó que no parece dañar ni a la madre ni al feto (10). Más recientemente, el documento del ACOG en su última actualización (publicado en abril de este 2020) contempla recomendaciones específicas para las deportistas embarazadas (11). En ellas se destaca que aquellas atletas que habitualmente realizaban actividad aeróbica intensa previa al embarazo podían mantener estas actividades durante la gestación y el período posparto, pero siendo conscientes de los potenciales riesgos y siempre bajo supervisión médica, además de aconsejar evitar las actividades de alto impacto y el sobrecalentamiento de su cuerpo durante la práctica deportiva (11).

30% en Fissac+ para siempre

Accede a más de 600 artículos y podcast, Fissac Mag, webinars y mucho más…

¡Ahora ser de Fissac+ es más fácil que nunca!
Solo 3,5€/mes

Aplicable a la suscripción anual. Puedes cancelar tu suscripción cuando quieras.

Como todo en la vida, la prescripción de ejercicio durante el embarazo ha evolucionado a lo largo de los años. Lo destacable de todo el proceso de cambio de paradigma es el mensaje claro de que el embarazo no es una enfermedad y, siempre que no haya complicaciones médicas ni obstétricas, el reposo no es una opción, pues puede poner en riesgo la salud de la madre y del feto. De hecho, una mujer con un embarazo normal, sin contraindicaciones por parte del personal sanitario, no es que pueda hacer ejercicio, sino que debe hacerlo hasta el final del embarazo y, a ser posible, bajo la supervisión de profesionales cualificados.


Referencias

1. Davis A. Wartime women giving birth: narratives of pregnancy and childbirth, Britain c. 1939-1960. Stud Hist Philos Biol Biomed Sci. 2014;47 Pt B:257-66.

2. Alexander GR, Kotelchuck M. Assessing the role and effectiveness of prenatal care: history, challenges, and directions for future research. Public Health Rep. 2001;116(4):306-16.

3. Briend A. Maternal physical activity, birth weight and perinatal mortality. Med Hypotheses. 1980;6(11):1157-70.

4. American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Exercise during pregnancy and the prenatal period. Washington, DC: Author. 1985.

5. ACOG. Technical bulletin number 189: Exercise during pregnancy and the postpartum period. Washington, DC: Author. 1994.

6. Committee on Obstetric Practice. ACOG committee opinion. Exercise during pregnancy and the postpartum period. Number 267, January 2002. American College of Obstetricians and Gynecologists. Int J Gynaecol Obstet. 2002;77(1):79-81.

7. ACOG Committee Opinion. Number 650. Physical activity and exercise during pregnancy and postpartum period. Obstet Gynecol. 2015;126(6):e135-42.

8. Perales M, Artal R, Lucia A. Exercise During Pregnancy. JAMA. 2017;317(11):1113-1114.

9. Berghella V, Saccone G. Exercise in pregnancy! Am J Obstet Gynecol. 2017;216(4):335-337.

10. Bø K, Artal R, Barakat R, et al. Exercise and pregnancy in recreational and elite athletes: 2016 evidence summary from the IOC expert group meeting, Lausanne. Part 1-exercise in women planning pregnancy and those who are pregnant. Br J Sports Med. 2016;50(10):571-89.

11. ACOG Committee Opinion. Physical Activity and Exercise During Pregnancy and the Postpartum Period. Number 804. Obstet Gynecol. 2020 Apr;135(4):991-993. 

Para seguir leyendo, suscríbete a Fissac+

Accede a más de 600 artículos y podcast, Fissac Mag, webinars y mucho más…

AHORRA Y APRENDE

20%

Oferta válida hasta el 28 de Marzo de 2022.

de descuento en tu suscripción anual

La opción más económica para estar al día sobre fisiología, salud y ejercicio en estos tiempos que corren.

Anual

20% descuento

Todo el contenido de Fissac+

47,99€ 59,99€ /año

Ahorra un 44% con la suscripción anual

Mensual

Prueba Fissac+

Todo el contenido de Fissac+

1€ /primer mes

Después 7,99€ /mes

No Hay Comentarios
Comentarios en: Prescripción de ejercicio en mujeres embarazadas ¿cómo ha evolucionado con los años?

Febrero 2022

Toña Lizarraga y Mireia Porta

Alimentando al mejor equipo del mundo

Diciembre 2021

Mikel Izquierdo

Que la fuerza te acompañe

Septiembre 2021

Aitor Viribay

Metabolismo

¡Bienvenid@ de nuevo!

Nos alegramos de verte por aquí.

Inicia sesión para acceder a tu cuenta

¡Bienvenid@ de nuevo!

Nos alegramos de verte por aquí.

Elige tu plan en Fissac+

Te esperamos en el lado oscuro

Hazte socio y disfruta de todo el contenido de Fissac+

Mensual · 1€ / primer mes

Después 6,99 EUR /mes

Anual · 49,99€ /año

Todo el contenido de Fissac+

Puedes cancelar tu suscripción cuando quieras, aunque esperamos que te quedes;)

¡Bienvenid@ de nuevo!

Nos alegramos de verte por aquí.

Inicia sesión para acceder a tu cuenta