Calidad muscular en personas con obesidad: el problema de solo ver la punta del iceberg

Es bastante común pensar que las personas con sobrepeso u obesidad tienen unos niveles de fuerza superiores a los de personas con un índice de masa corporal inferior ¿Es así realmente?

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Hay comentarios sobre este artículo
Comentarios a: Calidad muscular en personas con obesidad: el problema de solo ver la punta del iceberg
  • Buenas a todos!! Antes de nada, daros la enhorabuena por la revista.

    Estaba leyendo el artículo y me ha llamado la atención cierta información. Durante el mismo, se habla de \»Por ejemplo, un estudio observó que, aunque las personas con obesidad tienen una mayor cantidad de masa muscular, tenían una mayor proporción de fibras tipo I (las cuales son menos potentes que las fibras tipo II)\», sin embargo hay varios estudios que no muestran la misma idea.

    Baskin, K. K., Winders, B. R., & Olson, E. N. (2015). Muscle as a “mediator” of systemic metabolism. Cell metabolism, 21(2), 237-248.

    Bollinger, L. M. (2017). Potential contributions of skeletal muscle contractile dysfunction to altered biomechanics in obesity. Gait & posture, 56, 100-107.

    Tallis, J., James, R. S., & Seebacher, F. (2018). The effects of obesity on skeletal muscle contractile function. Journal of Experimental Biology, 221(13).

    Guillet, C. (2019). Skeletal Muscle in Obesity and Chronic Overfeeding. In Nutrition and Skeletal Muscle (pp. 107-115). Academic Press.

    En ellos se expone lo contrario \»hay un cambio de tipos de fibra muscular lenta a rápida.\» Explicando que los cambios en el tipo de fibra muscular son los mecanismos más importantes que alteran la función contráctil como resultado de la obesidad. La obesidad se asocia con un cambio hacia un fenotipo muscular más rápido. Las fibras musculares lentas tipo I tienen una mayor sensibilidad a la insulina y absorción de glucosa a través del transportador de glucosa GLUT4 en comparación con las fibras rápidas. Este tipo de fibra muscular puede ser alterado por factores externos e internos. Uno de los más importantes es el ejercicio, que puede aumenta el número de fibras de contracción lenta, lo que mejora la utilización de ácidos grasos, mientras que la obesidad aumenta las fibras de contracción rápida y hace que las fibras de contracción lenta se vuelvan resistentes a la insulina. 

    Bueno, ahí dejo la idea para debatir y que sigamos todos aprendiendo.
    Un saludo

    Respuesta
    • Pedro L. Valenzuela
      20 agosto, 2020

      Hola Javier! Gracias por tu comentario. Como bien expones, hay numerosos estudios que encuentran una mayor proporción de fibras de contracción «rápida» en las personas con obesidad. Sin embargo, curiosamente el estudio de Choi encontró la tendencia contraria en personas de 70 años (un 10% más de fibras lentas en las personas con obesidad, y un 10% menos de fibras rápidas). Es posible pensar, por ejemplo, que la interacción entre inactividad física y obesidad, o entre envejecimiento y obesidad (que podrían tener efectos opuestos a nivel de composición de fibras) podría ser causante de esta disparidad, ya que ambas condiciones no necesariamente tienen que ir unidas. ¿Tendrá la misma composición de fibras una persona obesa y activa, que una persona obesa e inactiva? Son preguntas que estaría bien que contestasen futuros estudios. Estaremos al tanto! Un saludo

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