EL PAPEL DE LA IRISINA, MEDIADO POR EL EJERCICIO, EN LAS ENFERMEDADES METABÓLICAS

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La obesidad se ha convertido en una enfermedad epidémica en todo el mundo, y muchas comorbilidades asociadas a ella también revelan un incremento preocupante, como son la resistencia a la insulina, síndrome metabólico, diabetes tipo II, hipertensión, enfermedad renal crónica, enfermedad cardiovascular, insuficiencia cardiaca, ciertos tipos de cáncer así como enfermedades del sistema nervioso.

Se ha observado que la irisina, una mioquina de reciente descubrimiento, desempeña un papel clave en el metabolismo energético de diferentes tejidos y órganos así como en la regulación de enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes. De hecho, investigaciones clínicas previas han confirmado que tanto enfermedades inflamatorias como no inflamatorias se correlacionan con los niveles basales de irisina.

La irisina, como mioquina que es, es liberada por el músculo esquelético cuando éste se contrae, por ejemplo, durante la realización de ejercicio físico. Una vez producida, se distribuye en el organismo a través del torrente sanguíneo afectando a distintos órganos, el propio músculo esquelético, músculo cardíaco, tejido adiposo, hígado, cerebro, hueso, páncreas, riñón y ovario. Los niveles de irisina en diferentes tejidos u órganos podrían afectar directa o indirectamente a estos, evidenciando su función fisiológica sobre la salud y las enfermedades metabólicas a través de la regulación del metabolismo energético aumentando la termogénesis y posterior gasto de energía, mediante la conversión de grasa blanca (o grasa mala, ya que su exceso es perjudicial para la salud) en grasa parda (grasa buena, ya que es beneficiosa), mejorando la actividad de la insulina y reduciendo la resistencia a ésta, y optimizando la composición corporal.

Por tanto, debido al papel clave que elevados niveles de irisina tienen sobre la promoción de la salud y el control de muchas enfermedades o problema asociados al metabolismo, el ejercicio físico vuelve a demostrar su tremendo valor terapéutico como herramienta no farmacológica en la prevención, intervención e incluso tratamiento de enfermedades como la obesidad, la diabetes tipo II y otras enfermedades metabólicas.


REFERENCIAS

Chen, N., Li, Q., Liu, J., & Jia, S. (IN PRESS). Irisin, an exercise‐induced myokine as a metabolic regulator: an updated narrative review. Diabetes/metabolism research and reviews.

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