Ambiente tumoral, ejercicio y eficacia de los tratamientos

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El ambiente tumoral tiene unas características muy particulares que permiten a las células cancerígenas sobrevivir y proliferar, mientras que para las células inmunitarias resulta un entorno hostil, lo que compromete su supervivencia y función. Un elemento central de este microambiente es que la vascularización está alterada, lo que promueve un ambiente pobre en oxígeno (Dewhirst & Secomb, 2017).

La hipoxia, pieza fundamental sobre la que pivotan muchos mecanismos cancerígenos, aumenta la agresividad de la enfermedad y disminuye la eficacia de la radioterapia y la quimioterapia. A mediados de siglo, ya había estudios que afirmaban que “la sensibilidad de las células tumorales a la radiación es aproximadamente tres veces mayor cuando se irradia en un medio bien oxigenado que en condiciones de hipoxia” (Gray, Conger, Ebert, Hornsey, & Scott, 1953).

Por ello, existen fármacos que tienen como objetivo “normalizar” el flujo sanguíneo con el fin de mejorar la eficacia de los tratamientos. Siguiendo esta línea, se ha propuesto que el ejercicio podría servir como tratamiento coadyuvante (es decir, complementario), ya que mejoraría la eficacia de la quimioterapia y la radioterapia. Estudios preclínicos han comprobado que el ejercicio mejora la perfusión de sangre en el tumor, reduce la hipoxia intratumoral (Betof et al., 2015; Jones et al., 2012) y que en combinación con la quimioterapia atenúa el crecimiento del tumor en mayor medida que la quimioterapia sola (Betof et al., 2015).

Figura 1. Progresión del crecimiento tumoral en modelo murino comparando diferentes grupos de tratamiento: sin tratamiento, solo quimioterapia (ciclofosmadida), solo ejercicio y ejercicio más quimioterapia. El tratamiento con ciclofosfamida se hizo los días 7, 9 y 11 después de la inoculación del tumor. (Betof et al., 2015).

Puesto que un ambiente hipóxico y una red vascular disfuncional en el tumor aceleran la progresión del cáncer, el ejercicio debería ser una herramienta a tener en cuenta durante algunas etapas del tratamiento debido a que es capaz de modular el microambiente tumoral.


Referencias:

Betof, A. S., Lascola, C. D., Weitzel, D., Landon, C., Scarbrough, P. M., Devi, G. R., … Dewhirst, M. W. (2015). Modulation of Murine Breast Tumor Vascularity, Hypoxia, and Chemotherapeutic Response by Exercise. JNCI: Journal of the National Cancer Institute107(5). https://doi.org/10.1093/jnci/djv040

Dewhirst, M. W., & Secomb, T. W. (2017). Transport of drugs from blood vessels to tumour tissue. Nature Reviews Cancer17(12), 738–750. https://doi.org/10.1038/nrc.2017.93

Gray, L. H., Conger, A. D., Ebert, M., Hornsey, S., & Scott, O. C. A. (1953). The Concentration of Oxygen Dissolved in Tissues at the Time of Irradiation as a Factor in Radiotherapy. The British Journal of Radiology26(312), 638–648. https://doi.org/10.1259/0007-1285-26-312-638

Jones, L. W., Antonelli, J., Masko, E. M., Broadwater, G., Lascola, C. D., Fels, D., … Freedland, S. J. (2012). Exercise modulation of the host-tumor interaction in an orthotopic model of murine prostate cancer. Journal of Applied Physiology113(2), 263–272. https://doi.org/10.1152/japplphysiol.01575.2011

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Hay comentarios sobre este artículo
Comentarios a: Ambiente tumoral, ejercicio y eficacia de los tratamientos
  • Avatar
    10 junio, 2020

    Hola Adrián,

    En el estudio habla de algún ejercicio concreto? Especifica intensidad, volumen, si aeróbico o fuerza, etc?

    Un abrazo muy fuerte y enhorabuena por el trabajo.

    Respuesta
    • Adrián Castillo G.
      10 junio, 2020

      Hola Joan,
      El estudio se ha hecho en animales, algo que ya digo en el artículo. Incido en ello porque la modulación del ambiente tumoral (hipoxia, lactado, vascularización) por parte del ejercicio es un objetivo que todavía no se ha comprobado mecanísticamente en humanos. Sí es verdad que hace poco salió un estudio (https://www.nature.com/articles/s41598-019-49582-3.pdf) que habla sobre ello, y lo hace por primera vez. Ellos hablan de «120 minutes of moderate-intensity, home-based exercise (60 minutes of aerobic exercise and 60 minutes of strengthening per week». Hasta el momento creo que es lo más parecido a lo que ya se ha comprobado en animales. Yo creo que incluso se podrían proponer intensidades y volúmenes más altos si lo que queremos es convertir al ejercicio en un tratamiento que pueda modular el ambiente tumoral.
      También es verdad que el camino se está haciendo.

      Un saludo y muchas gracias por tu comentario

      Respuesta
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