¿Qué dieta produce los mayores beneficios a corto y largo plazo?

Existen multitud de dietas, desde algunas generales como la mediterránea o la paleolítica hasta otras con gran popularidad como la dieta “Atkins” o la de “la zona”, pero ¿cuál de ellas produce los mayores beneficios a corto y largo plazo?

La alta prevalencia de sobrepeso y obesidad, así como de otras condiciones cardiometabólicas asociadas (ej. hipertensión aterial o hipercolesterolemia), ha disparado el número de dietas existentes en las últimas décadas. Desde dietas generales como la mediterránea u otras con base científica como la dieta DASH (creada por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos para el manejo de la hipertensión), hasta otras con una gran popularidad como la dieta “Atkins” o la de “la zona”. Todas ellas suelen tener un factor común: restringir la cantidad de calorías ingeridas y, en ocasiones, algún tipo de macronutriente específico (por ejemplo, la cantidad de grasas o de carbohidratos).

Las personas con sobrepeso prueban a menudo a diferentes dietas tratando de ver cuál es la que produce mayores beneficios y más se adapta a sus preferencias. Por desgracia, el resultado suele ser el mismo con todas ellas: grandes beneficios a corto plazo pero poca adherencia y pérdida de beneficios a largo plazo. Por ello, un estudio publicado en la prestigiosa revista British Medical Journal (BMJ) ha tratado de contestar a la pregunta que se han hecho millones de personas ¿qué dieta produce los mayores beneficios a corto y largo plazo?

Para ello, los investigadores realizaron un meta-análisis de 121 estudios que incluyeron más de 20.000 participantes. En dichos estudios se analizaban 14 dietas distintas, incluyendo algunas consideradas “bajas en carbohidratos” como la Atkins, la Zona, o la South Beach, otras “bajas en grasas”, como la Ornish o la Rosemary Conley, y otras “moderadas” como la dieta mediterránea, la DASH, la paleolítica o la portfolio, entre otras. Los resultados mostraron que en general todas las dietas fueron efectivas a los 6 meses para reducir el peso corporal, reduciéndolo de media entre 3 y 5 kg (siendo las dieta Atkins y Jenny Craig las que presentan una mayor evidencia para reducir el peso). Además, en general todas las dietas redujeron la presión arterial sistólica entre 3 y 5 mmHg de media a los 6 meses (siendo la dieta paleolítica la más efectiva para reducir este marcador), y tanto las dietas “bajas en grasas” como las “moderadas” consiguieron bajar los niveles de colesterol LDL en 5-7 mg/dL (siendo la más efectiva la mediterránea). Sin embargo, uno de los resultados más remarcables es que a los 12 meses los beneficios habían disminuido – y de hecho en la mayoría de casos, desaparecido – con prácticamente todas las dietas.

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En resumen, este estudio muestra como una gran variedad de dietas pueden ser eficaces para producir beneficios en el peso corporal o a nivel cardiometabólico (por ejemplo, en la presión arterial o el colesterol) a corto plazo, existiendo mínimas diferencias en los efectos producidos entre distintas dietas. Como concluyen los autores del estudio “las diferencias entre dietas son generalmente triviales, por lo que la gente puede elegir la dieta que prefiera”. De hecho, estos beneficios son relevantes clínicamente aunque sean a corto plazo, ya que una disminución en el peso corporal o en la tensión arterial supondrá una reducción del riesgo cardiovascular. Sin embargo, es importante mencionar que a largo plazo estas dietas mostraron no mantener los beneficios, posiblemente por una baja adherencia a las mismas. Además, los posibles efectos adversos de algunas dietas son otro punto importante que deber ser considerado, ya que por ejemplo en este meta-análisis solo un 18% de los estudios los mencionaron.

Infografía 1.¿Qué dieta produce los mayores beneficios a corto y largo plazo?

Referencia:

  • Ge, L et al. (2020) Comparison of dietary macronutrient patterns of 14 popular named dietary programmes for weight and cardiovascular risk factor reduction in adults: systematic review and network meta-analysis of randomised trials. BMJ. 369, m696.

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